Afortunadamente, las complicaciones cardiacas no son muy frecuentes, pero si no se detectan a tiempo y no se inicia el tratamiento adecuado, pueden repercutir negativamente de forma importante en la salud cardiovascular del paciente con cáncer.

¿Qué complicaciones cardiacas pueden asociarse al tratamiento oncológico?

  • Daño en la función o en la estructura de las células musculares del corazón (miocardiocitos). Esta lesión puede causar una disminución en la función de contracción del músculo cardiaco y, en casos graves, producir insuficiencia cardiaca (enlace a página mimocardio).
  • Arritmias cardiacas: taquicardias (ritmo cardiaco acelerado) o bradicardias (ritmos cardiacos lentos).
  • Hipertensión arterial: Aumento de las cifras de tensión arterial en pacientes sin hipertensión previa o mal control de la TA en enfermos con hipertensión arterial a pesar del tratamiento farmacológico.
  • Angina de pecho.
  • Pericarditis o irritación inflamatoria de pericardio.
  • Miocarditis o inflamación del músculo cardiaco.
  • Alteraciones del electrocardiograma.

El desarrollo de toxicidad cardiaca depende de múltiples factores: del fármaco utilizado, de la dosis recibida, de la administración de radioterapia en el tórax y, de forma muy relevante, de la situación cardiovascular previa del paciente antes de comenzar con el tratamiento (antecedentes de cardiopatía, presencia de factores de riesgo cardiovascular, hábitos tóxicos como el tabaco y el alcohol, etc…).