Las personas que sufren cáncer están también más predispuestas a enfermedades cardiovasculares. La primera medida que deberíamos de tomar es cuidar nuestro estilo de vida. Esto incluye hacer una dieta cardiosaludable baja en sal, grasas saturadas, azucares, reduciendo también el consumo de alcohol. Las personas obesas o con sobrepeso deberían bajar la ingesta de calorías, aumentar el nivel de actividad física y mantener un peso saludable.

El tabaco es uno de los factores más dañinos que puede causar tanto cáncer como enfermedades cardiovasculares. Su abandono puede reducir las reacciones adversas de la quimioterapia y aumentar el beneficio que podemos obtener con el tratamiento oncológico. Si dejamos de fumar conseguiremos disminuir a la vez la probabilidad de un nuevo cáncer o de un evento cardiovascular.