Las medidas más valiosas para prevenir estas complicaciones están al alcance de todos los pacientes. Lo más importante es tener un control adecuado de los factores de riesgo cardiovascular. La hipertensión arterial es un factor clave para prevenir estas complicaciones. Durante y después del tratamiento oncológico es necesario hacer un control ambulatorio de los valores tensionales y ajustar el tratamiento para tener valores óptimos. La mayoría de los tratamientos para hipertensión arterial también protegen el corazón de la aparición de cardiotoxicidad.

En caso de tener diabetes mellitus es importante seguir la dieta indicada, hacer controles periódicos de glucemia y mantener los tratamientos antidiabéticos recomendados. Los pacientes con hipercolesterolemia no deben suspender el tratamiento para ello durante el tiempo que reciban quimio o radioterapia. Por el contrario, mantener estos tratamientos nos va a proteger el corazón y el sistema vascular a largo plazo.