MimoEncías

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¿Qué es Mimocardio-Cuida tus Encías?

Es un proyecto de colaboración de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), surgido a partir del Grupo de Trabajo SEPA-SEC de Salud Cardiovascular y Salud Periodontal.

Dossier SEPA-SEC Enero 2016 - Prevención cardiovascular y periodontal. Trabajando juntos cardiólogos y odontólogos.

¿Qué pretende?

Mejorar y potenciar la comunicación entre los médicos y los dentistas para sensibilizar a la población en la promoción de la salud bucodental y general, dada la relación existente entre enfermedades periodontales y riesgo cardiovascular.
El objetivo es doble:
  1. Por un lado, promover la salud cardiovascular y prevenir la enfermedad cardíaca coronaria desde la consulta de odontología
  2. Por otro lado, se pretende integrar protocolos de salud bucodental en las unidades hospitalarias de rehabilitación cardíaca. Los pacientes con cardiopatía isquémica incluidos en un programa de rehabilitación cardiaca son evaluados de forma global y se les aportan herramientas para mejorar su estilo de vida hacia hábitos más cardiosaludables, siendo necesario incluir también información y consejos sobre el cuidado periodontal.
folleto mimoencias

¿Quiénes?

Por parte de la SEC, los principales responsables de “MimoEncías” son los cardiólogos Almudena Castro, Juanjo Gómez Doblas y Gonzalo Barón; por parte de SEPA, los periodoncistas Adrián Guerrero, Blas Noguerol y Elena Figuero son los que asumen las principales labores de coordinación del proyecto.

Una relación frecuente y peligrosa

La salud periodontal (de las encías) influye en la salud de la boca, pero también tiene un carácter sistémico y puede, por diferentes mecanismos, influir en la salud general del organismo.
En concreto, la salud bucodental tiene una relación estrecha con la salud cardiovascular. Por ello, se recomienda que, de la misma forma que se controla la presión arterial o el colesterol, se cuiden las encías.
Recientes publicaciones ponen de relieve que las enfermedades periodontales y cardiovasculares comparten factores de riesgo como el tabaco o la diabetes, lo que justifica aún más la necesidad de no perder la oportunidad de actuar sobre estos factores desde todos los ámbitos posibles.
Algunas enfermedades periodontales (o de las encías), como la periodontitis, aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, y los cardiólogos deben de ser conscientes de esto. Por otra parte, medicaciones crónicas asociadas a problemas cardiovasculares, como el uso de anticoagulantes, repercuten en el manejo de los pacientes en la consulta odontológica, y los dentistas deben conocer estos posibles efectos.

Periodontitis, factor de riesgo cardiovascular

La Sociedad Europea de Cardiología (ESC) reconoce a las enfermedades periodontales como factor de riesgo cardiovascular: “la periodontitis puede ser considerada como un indicador de riesgo de disminución del estado de salud cardiovascular y está indicado su tratamiento, igual que se hace como otros factores de riesgo subyacentes”.

Documento "Un 10 para tus encias".

Conoce las enfermedades de las encías

Las enfermedades más frecuentes
Las enfermedades periodontales pasan por estar entre las más comunes en el ser humano. En España, se estima que sólo el 14,8% de los adultos, entre 35 y 44 años, tendría las encías sanas, el 59,8% presentaría gingivitis y el 25,4% periodontitis, mientras que en personas mayores de 65 a 74 años, el 10,3% tendría las encías sanas y el resto padecería algún tipo de enfermedad (51,6% gingivitis y el 38% periodontitis).
Se estima que 8 de cada 10 personas de 35 años o más sufren de algún tipo de patología de las encías. La prevalencia y gravedad de estos problemas aumentan con la edad y la acumulación de otros factores de riesgo (como el tabaquismo, la obesidad o el abuso del alcohol).
Un problema adicional es que, habitualmente, las enfermedades de las encías no tienden a causar dolor o malestar intenso, por lo que muchas personas las desarrollan a menudo sin darse cuenta. El síntoma más común de alerta a estas enfermedades es el sangrado de las encías (un síntoma que puede no observarse en fumadores).
Gingivitis y periodontitis
¿Qué son?
Gingivitis. Inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta. Si no se trata adecuadamente, puede derivar en periodontitis.
Periodontitis. Infección profunda de la encía y el resto de los tejidos que sujetan el diente. Puede provocar la pérdida dental. Repercute en la salud general: aumenta el riesgo cardiovascular, triplica el riesgo de descompensación en diabetes y favorece el parto prematuro.
¿Qué implicaciones tienen?
La gingivitis y la periodontitis son las dos principales enfermedades periodontales, caracterizadas por una inflamación de las encías. Son totalmente prevenibles y tratables gracias a la combinación de una higiene dental adecuada, tratamientos de eliminación de las bacterias y un adecuado asesoramiento periodontal.
Si no se trata, la periodontitis se agrava con el tiempo y puede terminar causando pérdida de dientes, con los consiguientes problemas de estética, masticación, habla o autoestima, afectando claramente a la calidad de vida.
Factores de riesgo
Tabaco
Es uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo y progresión de las enfermedades periodontales. Los pacientes fumadores tienen hasta tres veces más probabilidad de desarrollar periodontitis que los no fumadores: eso ocasiona mayor pérdida de hueso y mayor recesión (“retracción”) de sus encías. Sin embargo, suelen presentar menor sangrado de las encías al cepillarse (debido a los efectos negativos de la nicotina sobre la vascularización de los tejidos), lo que puede enmascarar los problemas periodontales. Esto hace que, a pesar de tener más riesgo, los fumadores experimenten menos signos de alerta, por lo que suelen acudir a la consulta del dentista o periodoncista en un estado más avanzado de pérdida ósea en lugar de en fases iniciales.
Los fumadores también responden peor al tratamiento periodontal frente a los no fumadores. Incluso, la tasa de progresión de la periodontitis es mayor en los fumadores, pero se reduce si el paciente deja de fumar; además, los ex fumadores recientes responden al tratamiento periodontal de manera similar a los pacientes que nunca han fumado. Se calcula que el número de fracasos tras tratamiento con implantes dentales en pacientes fumadores puede ser el doble que en los no fumadores, por lo que es muy recomendable abandonar este hábito si se está planteando la colocación de implantes.
Recientemente, también se ha confirmado que el consumo de cannabis se asocia a una mayor tasa de pérdida de inserción clínica e incrementa el riesgo de desarrollar periodontitis severa.
Estrés
Los investigadores han encontrado relación entre el estrés, la preocupación, la ansiedad, la depresión y la soledad con las enfermedades periodontales. El incremento en los niveles de cortisona (que aparece en el cuerpo en niveles altos cuando hay estrés), puede disminuir la efectividad del sistema inmunitario en el cuerpo, haciéndolo más susceptible a enfermedades infecciosas, también las infecciones en las encías.
De la misma manera, las personas con más estrés desarrollan hábitos relacionados con las enfermedades periodontales, tales como fumar, desequilibrio en la dieta alimentaria o desatender las revisiones bucodentales.
Diabetes melllitus (DM)
En los últimos años se ha constatado que la asociación entre estos dos trastornos es bidireccional, es decir, que no solo la DM aumenta el riesgo de sufrir enfermedades periodontales, sino que ésta puede afectar a la diabetes, alterando el control de la glucemia.
La periodontitis es una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes; pero, además, el paciente con diabetes tiene tres veces más posibilidades de padecer esta infección en las encías. Incluso, recientes estudios apuntan que una mala salud gingival podría anticipar el desarrollo posterior de diabetes. Por el contrario, se ha demostrado que un buen tratamiento y control de las enfermedades periodontales en el diabético facilita el control de su glucemia, disminuyendo así el riesgo de complicaciones derivadas.
Osteoporosis
Se ha demostrado la asociación entre periodontitis y ciertas enfermedades sistémicas como la osteoporosis que, al igual que la periodontitis, afecta al tejido óseo, y comparte con aquella determinados factores de riesgo. Ambas enfermedades comparten factores de riesgo, como el hábito tabáquico, deficiencias nutricionales, uso de corticoesteroides y la edad.
Uno de los tratamientos más utilizados para tratar la osteoporosis son los bisfosfonatos, ya que evitan evitar la reabsorción del hueso y sus consiguientes fracturas. Diversos estudios han confirmado que estos fármacos cuando se hace alguna extracción o cirugía dental podrían inducir osteonecrosis de los maxilares (especialmente con el uso intravenoso en mujeres con enfermedad oncológica o que están inmunodeprimidas).
Enfermedades respiratorias
Una deficiente salud bucodental no solo guarda una relación incidental con la aparición o reagudización de algunas enfermedades respiratorias, sino que incipientes evidencias científicas apuntan a que multiplica el riesgo de tener neumonía, bronquitis o exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El mantenimiento de la salud periodontal puede contribuir, entre otros aspectos, a mejorar la salud respiratoria.
La continuidad anatómica entre la cavidad oral y los pulmones hace que exista una íntima relación entre ellos. En condiciones normales, un agente infeccioso debe vencer los sofisticados mecanismos de defensa inmunológicos y mecánicos para alcanzar el tracto respiratorio inferior. Los mecanismos de defensa son tan eficientes que, en pacientes sanos, la vía aérea distal y el parénquima pulmonar permanecen estériles. Sin embargo, cuando existe un desequilibrio en la relación huésped-patógeno (las defensas del huésped se ven comprometidas) y/o cuando el patógeno es particularmente virulento, aparece la infección.
En los últimos años se han sugerido distintos mecanismos por medio de los cuales las bacterias orales podrían jugar un importante papel en la patogénesis de las enfermedades respiratorias.
VIH
Muchos de los síntomas o signos que manifiestan infección por VIH aparecen en la boca, con manifestaciones en tejidos blandos tales como boca, lengua, labios, encías, mejillas o piel del paladar.
Por tanto, la consulta dental se convierte en un elemento básico para la detección de esta enfermedad.
El VIH no afecta a los dientes propiamente, pero cuando el virus está en fase avanzada sí puede afectar a encías y al hueso de la mandíbula que sostiene los dientes.
Además, uno de los efectos secundarios de los fármacos antirretrovirales es sequedad en la boca y eso aumenta el riesgo de padecer caries.
Herpes
Herpes labial o bucal, también conocido como virus VHS, que no se asocia a mayor o menor higiene bucal y que debe ser sometido a tratamiento.
Lo causan factores ambientales y psicosociales, como estrés emocional, exposición solar, fiebre, traumatismos, fatiga, menstruación o manipulaciones dentales, sin que se conozcan hasta el momento los mecanismos exactos por lo que dichos factores reactivan el virus.
Trasplantes
Las personas que están siendo evaluadas para un trasplante debe tener especial cuidado con el estado de salud de su boca. Es importante tener buen estado de salud bucodental antes de iniciar el proceso, pues algunos de los medicamentos que se toman para evitar el rechazo de trasplante pueden afectar a la salud de las encías además de que se produce una caída de las defensas y hay más riesgos de contraer infecciones. Conservar una buena salud bucodental además facilitará la recuperación tras un trasplante, por el bajo riesgo de infecciones.
Cambios hormonales
Los cambios hormonales femeninos aumentan el riesgo de padecer infecciones gingivales.
  • Menstruación: ocasionalmente, algunas mujeres padecen gingivitis menstrual, presentando sangrado e inflamación en las encías con tono rojo brillante así como úlceras en los carrillos. La gingivitis asociada al ciclo menstrual ocurre justo antes de la menstruación y desaparece una vez que ésta ha empezado.
  • Embarazo: la embarazada experimenta una importante repercusión en su salud periodontal durante la gestación, siendo especialmente frecuentes el sangrado gingival.
Si la mujer embarazada tiene gingivitis o periodontitis previa al embarazo, se eleva el riesgo adicional de que haya resultados adversos del embarazo, principalmente parto prematuro o bebé de bajo peso. Se calcula que el riesgo de parto prematuro se puede llegar a triplicar si la madre tiene periodontitis (el riesgo oscila entre 2.30 y 5.28, según los estudios). Una adecuada técnica de higiene bucal es fundamental, no sólo para reducir a la mínima expresión la gingivitis, sino para prevenirla aparición de posibles efectos adversos en el embarazo.
  • Menopausia: en la menopausia se reducen tanto los niveles de estrógenos (disminuyendo el efecto antiinflamatorio de estas hormonas en la encía) y de progesterona (reduciéndose la densidad ósea y apareciendo la osteoporosis). Se producen alteraciones significativas en los tejidos de la boca, con una menor secreción y cambios en la composición bioquímica de la saliva, y desórdenes en la flora bucal. Habitualmente, en la mujer menopáusica se pueden apreciar trastornos periodontales como la gingivitis atrófica (con una palidez anormal), gingivoestomatitis postmenopáusica (encías brillantes y secas, sangrado fácil y color que varía entre pálido y rojizo) y malestar bucal.
En esta situación, es fundamental el mantenimiento de unos niveles bajos de placa bacteriana. Las visitas al odontólogo o al periodoncista se deben hacer de forma periódica, con el fin de identificar cualquier cambio a nivel bucal. En el caso de estar tomando bisfosfonatos orales, se debe informar al especialista para que adopte las medidas preventivas y terapéuticas oportunas.
Antecedentes familiares
Aunque el ambiente juega un papel esencial en el desarrollo, pronóstico y evolución de las enfermedades periodontales, en el caso de la periodontitis existe un alto componente genético. La heredabilidad es aproximadamente de un 50% en esta enfermedad
La heredabilidad es la proporción de la variación de caracteres biológicos en una población que es atribuible a la variación genotípica entre individuos; esta variación entre individuos se puede deber a factores genéticos y/o ambientales. Teniendo en cuenta este concepto, se ha apuntado que la heredabilidad de la periodontitis es superior a la de cualquier cáncer.
Señales de alerta
  • Sangrado o enrojecimiento de las encías:
Indica que hay infección, inicio de enfermedad de las encías (gingivitis o, más avanzada, periodontitis) o afección médica grave.
Las encías también pueden sangrar por cualquier trastorno hemorrágico, por cepillarse los dientes con mucha fuerza, por cambios hormonales, por llevar prótesis o aparatos dentales mal ajustados, por mal uso del hilo dental.
  • Mal aliento:
También conocido como halitosis, puede estar causado por factores externos (alcoholismo, consumo de tabaco, alimentos con olores fuertes (cebollas, ajos), café y dietas con pH desequilibrado,...) o factores internos sistémicos.
Entre estos últimos, se encuentran patologías como caries y abscesos dentales, enfermedad por reflujo gastroesofágico, enfermedades de las encías, infecciones pulmonares, sinusitis, infecciones de garganta así como el uso o mejor dicho, abuso, de vitaminas.
El mal aliento continuado también puede ser indicativo de aparición de enfermedades graves, tales como tumores en el aparato digestivo, enfermedades graves de las encías, insuficiencia renal o encefalopatías hepáticas, entre otras.
  • Hipersensibilidad dental al frío:
Se produce cuando la dentina, que es la capa que protege el nervio de los dientes, se hace más delgada proporcionando menos protección. Además, las encías pueden retraerse con el paso del tiempo (por la edad o por cepillados inadecuados), exponiendo también el interior del diente.
El consumo de bebidas ácidas también causa desaparición de esta capa protectora.
Se conoce también que algunos tratamientos dentales, (el blanqueamiento de dientes, las limpiezas dentales profesionales, la colocación de frenillos dentales o de un relleno dental) causan sensibilidad durante o después del procedimiento.
La hipersensibilidad se corrige con tratamiento adecuado.
  • Movilidad o separación de dientes:
Los dientes desplazados, separados o abiertos, que antes estaban en su sitio, son indicadores de periodontitis. La rápida actuación sobre ello conllevará que la periodontitis no avance.
  • Dientes más largos: es la sensación visual que se tiene cuando hay retraimiento de las encías por quedar al aire más cantidad de hueso dental.
  • Pérdida de dientes: la ausencia de higiene bucodental continuada, de tratamiento dental profesional ante la aparición de enfermedades en las encías y los hábitos diarios no saludables (tabaco, ingesta de bebidas gaseosas, etc), hace que las piezas dentales se muevan y acaben por caerse.

Tratamientos sencillos

Mejora de la higiene bucal:
En casa: se consigue con unos sencillos consejos y creación de hábitos diarios desde pequeños.
Cepíllate lento, colocando el cepillo en un ángulo aproximado de 45 grados con movimientos horizontales similares a pequeñas vibraciones y prestando especial atención a las encías, con movimientos cortos, suaves y elípticos, al menos dos veces al día. Si puedes, mejor cepillo eléctrico. Para una buena higiene, el cepillo debes renovarlo cada tres meses. Además, debes usar hilo dental y puedes reforzar tu higiene con el uso de colutorio. Recuerda que debes acudir a tu dentista a revisiones dos veces al año.
En tu dentista:
Limpieza completa de la placa bacteriana en la encía: tu dentista te ayudará a ello, tú sólo tienes que confiar en él y seguir los consejos de mantenimiento de tu salud bucodental hasta la siguiente revisión.
Evaluación del estado periodontal: se realiza con la ayuda de una pequeña sonda, conocida como 'sonda periodontal', ligera, pequeña y con punta redondead, que va penetrando en la encía para determinar si existe bolsa periodontal y su tamaño, así como sangrado de la encía.
Control de placa y bacterias por debajo de la encía: raspado y alisado radicular.
Se realiza para eliminar placa bacteriana del diente, de manera manual o con apoyo de instrumentos de ultrasonido. Se consigue eliminar el cálculo (sarro), la placa (o película bacteriana) de los dientes y por debajo de la línea de las encías. El raspado se hace para conseguir eliminar la placa bacteriana y el cáculo y el alisado radicular ayuda a reducir la inflamación de las encías.
En casos avanzados: pequeñas cirugías que se plantean cuando la situación de la enfermedad es avanzada y para permitir un acceso del periodoncista más directo a las encías para un tratamiento más completo.

*Acceso al test de Salud gingival
http://www.cuidatusencias.es/test-de-salud-gingibal-home/
*Descarga Guía de higiene bucodental de SEPA
*Portal www.cuidatusencias.es
Colaboración Mimocardio