Síntomas

  • Dificultad para respirar (disnea) sobre todo en relación con los esfuerzos y, en reposo, en los casos más avanzados.
  • Dificultad para dormir por problemas para respirar tumbado (ortopnea) o necesidad de levantarse de golpe por falta de aire (disnea paroxística nocturna).
  • Sensación de fatiga y debilidad muscular.
  • Hinchazón de los pies y los tobillos por retención de líquidos, pudiendo provocar aumento de peso.
  • Menos frecuentes pueden ser: tos nocturna, pitidos al respirar, pérdida de apetito, depresión, palpitaciones, mareo, etc.
Colaboración Mimocardio